Me salto por primera vez el metódico y característico orden
de mis entradas. Hoy, día especial. Hoy, día de promesas aplazadas. Día de
promesas expiradas. Día que para nosotros es el 1 de Enero, pero que para los
chinos no tiene una fecha fijada.
Se desata su esplendor, desafiando con la mirada esa pantera
negra, o … yo que sé, rosa. Anima con su corazón al ritmo de las palmadas del O2
Arena; o el grito de Anfield y su famoso “You’ ll never walk alone”. Fascinación
indiscriminada, incontrolada, incorregida, exagerada de todos los que te rodean
por infundadas apariencias esclarecidas y estériles.
No escapo de mi ser, no escapo de mi pensar, me acerco al
mundo de vez en cuando, lo veo, sobrevuelo las capas más bajas, rozando a veces
con puntiagudas piedras que hacen que sangren levemente mis articulaciones. Alzo
el vuelo para verlo con mejor perspectiva. A pesar de todo, aterrizo y paso
casa por casa pidiendo el aguinaldo. Ohhhh blanca navidad… no sé como sigue,
pero me da igual. La mezclo
con el “we wish you a merry Christmas”.
Descubro que esa pantera ha estado siempre cerca de mí, en
los buenos y no tan buenos momentos. Sean o no sean fechas señaladas, en un
cacho de cartón blanco, con tinta roja. Sigue siendo un día más.
Por todo eso y mucho más, saltándome no por primera vez la
metódica y característica orden de mis entrañas, gracias a todos por permanecer
a mi lado un año más.
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