Si
digo la palabra Colombia… ¿qué productos se te vienen de pronto a la cabeza? ¿Café?¿Cocaína?
¿Por
qué? Un país, uno solo, es tan famoso en un producto ilegal incluso en ese
propio país. En una sustancia que, además, es tan perjudicial para la salud del
individuo y, en general, para el ser humano como especie.
Investiguemos
un poco… En el mundo, tan sólo existen tres empresas que compren café (en
realidad son más, pero tres empresas compran un gran porcentaje de este
producto), estas empresas fijan el precio del producto, un precio que es una
basura y que, lógicamente, a los agricultores no les da para vivir. ¿Qué pueden
hacer estos hombres para ganarse el pan? Pues bien, una de las opciones, ya que
disponen del campo y todo el instrumental necesario para cultivar… es plantar
algo que si que les dé algo más de dinero… ¿qué podrían plantar? Coca.
Pero
esta gente tiene un enemigo. El gobierno va a por los pequeños productores de
coca y no a por los grandes, ya que los grandes hacen que
se mueva muuucho dinero en su país y eso les conviene… van a por estos
agricultores para que se dediquen al café, que es lo que les “mata” de hambre.
Como
siempre, los gobiernos hacen lo que les viene bien a ellos para llenarse los
bolsillos, ya sea Colombia, Mozambique, España o Reino Unido (sospechoso que a
las pocas semanas del Brexit dimitiera la gran mayoría de los que apoyaban la
salida y que Theresa May convoque elecciones anticipadas cuando le queda tanto
tiempo de gobierno y teniendo en cuenta que era pro-europea) (OPINIÓN).
Todos los años en esta fecha, 13 de Abril, se celebra una
bonita fecha, se trata del día internacional del beso. Tiene un muy curioso
origen y es que este día, años atrás, en Tailandia se batió el Récord Guiness
del beso más largo del mundo, alcanzando hasta 58 horas de beso.
Sin embargo, lejos de lo que la gente piensa y muchos
incluso aprovechan para ir dando besos por ahí puesto que es un día dedicado a
ello. Este día representa la intimidad y el amor. Para la otra finalidad hay un
día dedicado también: El día internacional del beso robado.
Aprovechad este día para celebrarlo con un gran beso a
vuestras parejas, padres, madres, hermanos, etc., demostrando así todo el amor
que les tenéis. Que sea, de esta forma, una fecha importante para celebrar cada
año.
A pesar del número del día, que quizás no es el más
afortunado (jajaja). Pierde de esta forma ese pequeño gafe que puede tener este
número.
En definitiva, todo aquél que creáis que merece un beso y
siempre y cuando sea con su consentimiento (por supuesto). Dáselo. Sepa o no
que es un día especial; para esa persona lo será.
Y celebrarlo por mí que va a ser un Día internacional del
beso complicado para mí, lejos de todo el mundo que creo que merece uno enorme.
Hoy es un día muy especial para mí. Este día está dedicado a
una de mis grandes pasiones de la vida, la salud. Aunque mi rama sea por el
lado de la actividad física y la salud mental (podríamos decir), la salud
adquiere un espectro amplísimo. Encontramos grandes diferencias entre las
características que forman este gran conjunto que definimos como salud.
En cierta manera me resulta irónico que, siempre hablando
desde mi rama, seamos tan exquisitos y exigentes con algunos apartados de esta
gran asignatura que, considero, todos tenemos pendiente, la salud. Teniendo
engrandecidos, como, por otro lado, se merecen, a los médicos o enfermeros a
los cuales dejaríamos nuestra salud con los ojos cerrados. Y tan empequeñecidos
a otros profesionales como psicólogos, fisioterapeutas o este mi ámbito en el
que ni siquiera tenemos un nombre para nuestra profesión, pero podríamos
llamar: Entrenadores, expertos en actividad física, INEFs, CAFYDs o un largo
etc.
En definitiva, quiero dedicar esta entrada a estos
“pequeños” olvidados a los que no mucha gente confía su salud. Porque un
problema personal es tu salud. Porque un esguince o una contractura es tu
salud. Porque una hora de ejercicio diario es tu salud. Y no es lo mismo que tu
problema personal lo trate un amigo (que siempre es de gran ayuda) a que lo
haga un profesional. Que tu esguince lo trate un médico (que sabrá del tema
pero no es su especialidad) a que lo haga un especialista en problemas de la
estructura corporal. Que tu hora de ejercicio físico la controles tú o que la
controle alguien que sabe como ajustar las cargas de entrenamiento a tu medida
para evitar lesiones y a su vez sacar máximo provecho.
Venimos de vivir momentos difíciles en el deporte mundial,
tanto infantil como adulto. Vemos a padres pegarse en un partido de niños.
Deportistas profesionales insultarse, pegarse, escupirse, faltarse al respeto…
Hemos convertido el deporte en algo pernicioso, en algo antieducativo, siendo
este una herramienta maravillosa para educar y transmitir valores a nuestros
hijos. Sin embargo, lo convertimos en algo destructivo, puramente competitivo y
arrasador, porque es lo que tiene el deporte, que es fácil transmitir cualquier
tipo de valores, sean positivos o negativos.
Buscamos que nuestro hijo sea el mejor y si no lo es nos
enfadamos, gritamos, les presionamos, les echamos la culpa a los compañeros
(que no le pasan), a su entrenador (que no tiene ni idea), al árbitro (que es
un inútil) o incluso a él porque no es lo suficientemente egoísta. Y así nos
va. Convertimos a nuestro futuro en garrulos que se miden el pene en Telecinco
o en descerebrados soltando bofetones a niñatos que te llaman “caranchoa”.
No suelo pedir este tipo de cosas, pero me gustaría que
pasaras esta entrada para intentar que el mayor número de personas posible sea
consciente de que el deporte es una grandísima herramienta si se usa bien. El
deporte en sí no enseña, no educa, no genera valores positivos en los niños, en
los deportistas. Son las personas que lo rodean las que lo hacen: Padres,
entrenadores, profesores, compañeros, amigos, rivales, familiares, etc. No
perdamos la oportunidad de, a través de esta vía, enseñar a nuestros pequeños
que, muy pocos, ni siquiera el 1% de los niños llega a ser profesional del
deporte (cosa que, parece, les exigimos) pero el 100% son nuestro futuro.
Aprendamos de nuestros errores. Dejemos por fin de preguntar el resultado del
partido a nuestro hijo (en el caso de que no hayamos podido verlo),
preguntémosle qué tal se lo ha pasado, si ha hecho amigos, si ha aprendido
algo. Porque son niños y aunque no les guste perder por el gran ego que se
tiene a esas edades, de esta manera les estamos educando, les estamos enseñando
qué es lo importante en el deporte. No se trata de ganar de cualquier manera. Esto
no es deporte profesional, es deporte para el desarrollo.
Estos valores que puedes inculcar gracias al deporte cambian
a la persona. Pero no nos equivoquemos, absolutamente todo lo que vivimos nos
cambia en algún aspecto, por lo que… intentamos cambiar en una dirección más
correcta. Estaremos influyendo en los pequeños deportistas de la mejor manera
posible. Que no te de miedo la palabra influir ya que siempre estamos
influyendo en las personas, cualquier cosa que digas, hagas, mires, no digas,
no hagas o no mires, va a provocar un pensamiento en la otra persona y ese
pensamiento va a estar relacionado con tu comportamiento. Aprovechemos algo con
lo que se divierten, lo que se lo pasan bien, con lo que se mantienen
saludables físicamente para sacarle todo el jugo posible (que tiene mucho).
Y dejemos de ver imágenes como estas en los partidos de
niños:
Lo triste es que necesitemos un día internacional del deporte para el desarrollo y la paz. Quizás este día se creó precisamente para evitar desigualdades entre diferentes lugares, países o culturas. Pero por algún sitio hay que empezar el cambio. Esto también es desarrollo. Y esta ha sido mi interpretación del día internacional del deporte para el desarrollo y la paz.
Emilio Duró: “Hemos hecho del mal humor una profesión. Te ríes
y no trabajas, te lo pasas bien y no trabajas”.
Siempre hemos pensado que si te lo estás pasando bien es que
no te estás tomando en serio tu trabajo. Por suerte esta creencia empieza a
cambiar, empieza a desvanecerse. Pero aún así, es difícil ver una situación en
una oficina con los empleados riendo o sonriendo y el jefe delante, mirando,
compartiendo la sonrisa o apoyándola.
Confucio: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que
trabajar ni un solo día de tu vida.”
Si algo te apasiona, si algo te divierte, si algo te llena,
lo harás sin esfuerzo, con naturalidad, rendirás más. Serás más eficaz y más
eficiente. Pásatelo bien, ríe, ilusiónate, emociónate, échale ganas, motívate,
apasiónate por lo que haces, si no es así, cambia algo. No necesariamente tu
trabajo, puedes cambiar algo relacionado con él para hacerlo más atractivo o
simplemente tu actitud. Cualquier cosa puede ilusionarte si lo enfocas desde la
perspectiva adecuada.
Así que, para terminar: Diviértete, pásalo bien, ríete,
disfruta, no trabajes pero se eficaz, se eficiente.