La mejor forma de evitar ese silencio incómodo es con ese
beso que no te di, que no pediste y que la situación quería.
¿Cuántas veces hemos dejado de hacer cosas que la situación
quiere? ¿Cuántas veces hemos hecho cosas que la situación no quiere? ¿Qué más
da? No podemos hacer nada para remediarlo. Está hecho. No podemos volver atrás
y cambiar los hechos. No podemos borrar las memorias de las personas
involucradas. Pero podemos aprender de todo lo ocurrido. Nunca te arrepientas
de haber hecho algo, nunca digas ojalá volver atrás para evitar cometer mis
errores. Tus errores te han creado como eres. Con tus virtudes y tus defectos. Con
tus manías. Con tus imperfecciones. Con tus ganas de seguir tu camino o de
iniciar uno nuevo. Con tu intención de darle el beso a la situación. De abrazarla.
De decir: Esta vez sí, amiga, eres mía; no te me escapas. Y hacerlo. Llegar a
lo más alto, porque puedes.
Si crees que no tienes capacidad de lograr algo… ¡Tienes
razón!
Si crees que tienes capacidad de lograr algo… ¡Tienes razón!
Tú te pones tus propios límites, así que besa la situación. Sin
llorar. Sin darle la espalda. Sin alejarte. Sin cansarte de su insistencia.
Persevera. ¡Tienes razón!
No hay comentarios:
Publicar un comentario