Condenados a vivir en sociedad. Tengo ganas de gritar. Tengo
ganas de apretar el puño. De dar una palmada. De respirar hondo. Eyacular.
Escupir. Llorar. En definitiva, liberar esa energía de excesiva tensión que
acumula el cuerpo cuando estás rodeado de ineptos. Ineptos que, cuando menos te
lo esperas se convierten en lúcidos lumbreras sorprendiendo a propios y
extraños. Haciendo de la duda su inteligencia. Descubres que es esta gente la
que antes innovaba, investigaba, hacía avanzar a la sociedad. Cada día son
menos; cada año son menos. Sólo nos queda esperar y brindar una vez al año por
un año más… un año menos.domingo, 12 de enero de 2014
FINIS MUNDI
Condenados a vivir en sociedad. Tengo ganas de gritar. Tengo
ganas de apretar el puño. De dar una palmada. De respirar hondo. Eyacular.
Escupir. Llorar. En definitiva, liberar esa energía de excesiva tensión que
acumula el cuerpo cuando estás rodeado de ineptos. Ineptos que, cuando menos te
lo esperas se convierten en lúcidos lumbreras sorprendiendo a propios y
extraños. Haciendo de la duda su inteligencia. Descubres que es esta gente la
que antes innovaba, investigaba, hacía avanzar a la sociedad. Cada día son
menos; cada año son menos. Sólo nos queda esperar y brindar una vez al año por
un año más… un año menos.
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