Somos lo que hacemos, pero también somos lo que decimos.
Podemos conocer a alguien por teléfono, por skype o facebook, sin haber
quedado nunca con él o ella, y ya sabemos cómo actúa, como se comporta,
diferenciamos si es un gilipollas o un santo. Y al revés podemos saber cómo es
una persona, sin haber hablado nunca con ella. Lo que quiero decir es que
somos lo que los demás piensan que somos; el ser humano es un animal social,
vive entre semejantes por lo que tu felicidad será mayor si puedes ser tú entre
otros que si debes ser tú, sólo.
Sin embargo hay detalles, tenemos que diferenciar entre
unas personas y otras, hay gente con la que mejor ni mirarse a la cara, gente
a la que evitar; la mala suerte se pega. Convéncete de quienes son las
personas a las que quieres agradar, esas personas que normalmente son como tú,
hacen cosas similares, dicen cosas semejantes, suelen coincidir que son tus
amigos y familiares. Estas personas son las que te debe preocupar agradar y,
para ello, debes ser tú mismo, porque a estas personas normalmente, no las
eliges, si son tu familia te han tocado, y eres cercano a ellos porque por tu
cultura y tradición te acabas comportando como ellos, y los amigos, a base de
comportamientos y palabrerías te vas acercando a quienes se parecen a ti. Por
lo tanto… haz lo que amas, haz lo que eres. ¡HAZTE A TI MISMO!
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