jueves, 5 de mayo de 2016

VESTIGIOS



Vestigios.

Pasó, dejó marcado a fuego su estela. Puedo sentir sus latidos. Veo a través de sus ojos. Pero siento que al ya no estar, ya no existes; parezco un niño pequeño que me tapo los ojos con las manos para que no me vean. Ojos que no ven, corazón delincuente. 

Delinques. Tú y todos. ¿Cuántas veces habremos hecho daño sin saberlo? Precisamente por no saberlo. No. No por no saber que hacemos daño. Por no saberlo.
No me doy cuenta. No alcanzo a comprender muchas cosas. Cosas sobre mí. Cosas sobre ti. Cosas sobre todo esto que nos rodea. Eso es lo que me hace grande. ¿Por qué cuando estamos de bajón solo vemos las cosas malas? ¡Sólo vemos fatalidades! Igual que una embarazada solo ve más embarazadas o un lesionado ve lesiones. Pero… ¡¿Dónde estoy yo cuando me necesito?!
Y volvemos a los ojos que no ven…

No hay comentarios:

Publicar un comentario